dimarts, 24 de març del 2015

POLÍTICA



La política de Roma ha ido cambiando en el tiempo. En primer lugar, tuvo una monarquía de carácter etrusco, ya que éstos conquistaron la zona de Septimontium. Por ello, el primer rey que gobernó fue Rómulo. Éste transformó la aldea en ciudad, que pasó a llamarse Roma en su honor. El último rey etrusco fue Tarquino el soberbio, que como bien dice su nombre, era soberbio. Ese carácter de dominación fue lo que hizo que Roma se revelara contra los reyes, pasando a una política de república. Esta primera etapa solamente duró 150 años.



La segunda etapa, la república, fue una época muy equilibrada, no hay grandes luchas de poder. Se crean los magistrados (los alcaldes actualmente), los comicios (los que votan las leyes, dicen si son aptas para el pueblo o no lo son) y el senado ( donde se toman todas las decisiones de alrededor de la ciudad romana). 
A partir de ese momento, el comercio tiene un gran protagonismo y éste choca con otra de las civilizaciones que se da de manera paralela, la civilización Púnica, otra gran potencia en el mediterráneo occidental. Su objetivo era llegar a la Península Ibérica, por ello se producen las Guerras Púnicas y el resultado es la devastación de Cartago, que termina dando como principal vencedor a Roma y dominan todo el mediterráneo occidental. La república termina cayendo en manos de un único gobernador, creando así el Imperio.







En tercer lugar encontramos el Imperio. En esta fase política, el mayor poder lo tenía el emperador. Julio Césa adquiere este poder, pero después de su muerte, se produce una Guerra Civil, donde vence Octavio Augusto que se proclama, el mismo, emperador. Su mandato es bastante plácido, se acaban las tensiones y se serena un poco la vida política de Roma. 
En Roma, el emperador puede dejar el poder a sus hijos o a otras personas, es hereditario, pero no de carácter familiar, es decir, si consideraba que otra persona, que no eran sus hijos, tenía más formación, se lo podía dejar a la otra persona.






Todo lo leído anteriormente lo podemos relacionar con la España actual, ya que en nuestro territorio existen diferentes formas de gobernar como, por ejemplo, la monarquía, que es la que hay presente hoy en día, donde el poder lo ejerce y lo tiene el rey y, ¿Sabíais que, a diferencia de la civilización romana, la nuestra es hereditaria, es decir, cuando el rey decide deja su reinado, éste se lo cede a su sucesor, en otras palabras, a su hijo?. También, en el pasado, existieron otras formas de gobernar como la república.













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