RENACIMIENTO: El jardín de las Delicias
El siguiente cuadro fue realizado durante los años 1500-1505 por el autor El Bosco. Está pintado sobre una tabla en forma de tríptico, utilizando el óleo como técnica de pintura. “El jardín de las Delicias” tiene un mensaje de carácter religioso sobre el principio de la vida.
El tríptico cerrado y abierto es una alegoría completa del origen y fin del mundo. Cerrado muestra la creación del mundo vegetal, mientras que abierto se incluyen tres escenas que enseñan:
En la tabla izquierda- El Paraíso: El Bosco muestra el Paraíso terrenal en que aparecen en la obra original Dios, Adán desnudo sentado y Eva arrodillada.Esto representa la Creación completa de Dios.
En la tabla central de “El jardín de las delicias” escenas de fiesta, desenfreno, y ninguna obligación, sólo se dedicaban a disfrutar de la vida . El erotismo aparece mediante la presencia de muchos personajes desnudos.
En la tabla derecha - El Infierno, representado mediante tonos oscuros, sobre todo en la parte superior. En la inferior, los pecadores son sometidos por diablillos. Aparecen criaturas fantásticas y monstruosas, haciendo referencia al miedo, dolor y a la sangre.
Entre la Creación y el Infierno, encontramos algunas escenas que muestran el Pecado, a través de la sensualidad y el placer. Además, se transmite un mensaje de fragilidad, del carácter efímero de la felicidad a través de la belleza de las flores o de la dulzura de las frutas.
Las principales características de las obras de El Bosco son la perfección técnica, su alta calidad en el dibujo, la fantasía y originalidad, y los temas irreales como si representaran sueños.
El jardín de las Delicias, es una obra de carácter moralizante, una de las creaciones más enigmáticas, complejas y bellas de El Bosco, realizada en la última etapa de su vida.
Actualmente, se encuentra en el depósito de Patrimonio Nacional en el Museo del Prado desde 1939.
VÍDEO: https://www.museodelprado.es/pradomedia/multimedia/el-jardin-de-las-delicias-el-bosco/
BARROCO: El Baldaquino de San Pedro
El Baldaquino es la estructura que cubre el altar de la Basílica de San Pedro del Vaticano, situado sobre la tumba de San Pedro Apóstol, bajo la cúpula que diseñó Miguel Ángel.
El papa Urbano VIII, encargó esta estructura al escultor y arquitecto Gian Lorenzo Bernini, que contó con la ayuda de otros escultores, entre ellos, el conocido Borromini. La construcción de la obra, desde que se encargó hasta su finalización, se alargó más de 9 años (1624-1633) alcanzado una altura de 28’5 metros de altura.
En cuanto a su estructura, entre la arquitectura y la escultura, está formada por 4 columnas salomónicas (usadas por primera vez desde la Antigüedad) de bronce y de más de 14 metros de altura, que sostienen una estructura que simula un palio. Dicha estructura está decorada con esculturas doradas y relieves inspirados en elementos de la naturaleza, como palomas, racimos de uvas, abejas, ángeles y soles.
Las finalidades principales de esta arquitectura son: en primer lugar, crear asombro y admiración sobre la figura del Papa, en los momentos de las ceremonias litúrgicas. Por otro lado, impresionar y conmover a los fieles para intentar aumentar el fervor religioso, este hecho pertenece a la época de la Contrarreforma.
Por último, destacar que el Baldaquino de Bernini es una de las obras más representativas del Barroco.


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